martes, 23 de marzo de 2010

d) Marca

como una aparición

El logotipo y la tipografía de una marca de moda, y de cualquier producto en general, es el identificador por excelencia que nos permite dar el primer paso para poder involucrarnos en la incesante historia de novedad, necesidad y deseo que nos proponen las diferentes marcas.

Los acercamientos al mundo de la moda están definidos por gustos personales asociados directamente con el consumo. La música, el cine, la televisión, el arte, el diseño, la arquitectura, la literatura, las revistas, los cantantes, grupos musicales y diseñadores de moda, son los referentes que nos toman de la mano y nos llevan a formar parte de un mundo imaginario del cual podemos llegar a ser participantes activos. Podemos comprar en zara y estar al día con las últimas tendencias o podemos seguir suspirando al ver lo que nos ofrece Chanel en su último desfile a través de su pagina web.

Como consumidores podemos formar parte de estas dos variantes del consumo de moda, lo único que nos distancia o nos acerca a la alta costura o al cheap & chic de zara es nuestro poder adquisitivo. Ahora ¿que es lo que hace que podamos registrar en fracción de segundos una afinidad total e indiscutible hacia una marca o diseñador en especial?. Las respuestas son variadas, podemos empezar por ejemplo con el marketing y la publicidad, que a través de un anuncio recopila todo lo que la marca es. Algunas personas involucradas en marketing y publicidad aseguran que los anuncios de las casas de moda dedicadas a la alta costura son similares, y que bien se podrían poner todos juntos y no se sabría cuál pertenece a una casa de moda en particular. Es aquí en este punto en dónde entran a jugar un papel importante el logotipo y la tipografía de una marca en particular. Las dobles C entrelazadas de chanel, las iníciales YVS de Yves Saint Laurent, la sencillez tipográfica del apellido prada etc, son algunos ejemplos. Aquí debemos ser precavidos para entender, que el logotipo, es parte fundamental de la marca como tal para poder ser recordada, pero también se hace necesario tener en cuenta el andamiaje que soporta a este logo o tipografía con un nombre o monograma especifico y reconocido, pues la fotografía, los modelos, los gestos y las poses hacen que esa palabra o logotipo que se inserta en anuncios, bolsas, etiquetas etc, active en nosotros de forma automática la sensación absolutamente arrobadora, de clase, lujo, deseo y frustración.

El posicionamiento de los logotipos y nombres de las casas de alta costura están absolutamente arraigado en la mente de los consumidores de moda, desde los más acaudalados hasta la gente de a pie como la mayoría de nosotros.

En Colombia particularmente, creo, que las marcas con mayor recordación, en el segmento de alto lujo, son aquellas que logran ser plagiadas, o vulgarmente chiveadas, y que por algún u otro motivo, están asociadas con personajes de la farándula internacional –farándula norteamericana- Louis vuitton, Chanel, Dior, Calvin Klein, Dolce & Gabanna, por nombrar unas cuantas, y por otro lado está la posibilidad de reconocer en los sectores “exclusivos” de Bogotá las tiendas de lujo con marcas como: Carolina Herrera (CH), Louis Vuitton (LV), Loewe, Hugo Boss.

El logo y la tipografía son quizás como un buen accesorio, en este caso el vestido es, cualquier tipo de anuncio, el accesorio que realza este atuendo –anuncio- es sin duda alguna el logotipo o tipografía de la casa de modas, que logra de manera instantánea situarnos como ya lo dije antes, en una absurda sensación, absolutamente arrobadora, de clase, lujo, deseo y frustración.





0 comentarios:

Publicar un comentario