miércoles, 10 de febrero de 2010

a) la moda

como una aparición
La moda es eminentemente cambio y lo aceptemos o no estamos influenciados por sus diversas manifestaciones. Asociarla con el vestido evidencia indiscutiblemente, la básica, cotidiana, necesaria y en algunos casos ,inconsciente, necesidad de cubrir el cuerpo, esto es lo que se podría llamar en pocas palabras la práctica del vestir. Cada época en la historia de la humanidad está atada a la indumentaria, el vestido es pieza clave y referente histórico de cambios culturales, políticos, económicos y sociales.
Sombreros, faldas, pantalones y zapatos son los encargados de ubicarnos en un periodo específico de libertad, opresión, abundancia, escasez, paz o guerra.
Vestirse no es solo cubrirse y ocultar la desnudez. Vestirse es saber quiénes somos, es saber qué papel desempeñamos en nuestro entorno, vestirse es divertirse.
En algún momento de nuestra vida nos hemos identificado con un aspecto particular de la moda gracias a un diseñador, una revista, un periodo histórico en particular, una prenda, un grupo musical, un color, etc. Estas identificaciones que parten de nuestro gusto personal nos llevan a buscar y reafirmar nuestro propio estilo, que se modifica o mantiene. La manera en la que estamos vestidos es un código personal a través del cual podemos ser identificados, aceptados o rechazados. Todo esto se desarrolla en medio de la incesante ola de novedad que nos presenta la industria de la moda ante la cual nos extinguimos en medio de la elegancia o la extravagancia

1 comentarios:

  1. Al vestirme no pensaé que estoy cubriendo mi cuerpo de la interperie, pensaré que es una forma mas de divertirme para poder salir. BIEN.

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