viernes, 12 de febrero de 2010

b) de segunda

como una aparición
Coser, desbaratar, subir, entallar, cortar y obviamente lavar son las ideas que surgen de manera casi instantánea cuando alguien se enfrenta a la titánica tarea de buscar ropa en mercados de segunda mano. Esta es realmente una cita a ciegas con nuestro propio estilo,- aquí quiero ser explicito-, hablo de aquellos que con la experiencia han logrado traspasar los prejuicios y las prevenciones y optan por la ropa de segunda como una elección totalmente válida para vestirse, quizás el precio influye, de eso no hay duda, pero creo que visitar mercados de segunda va más allá de esta obvia y tentadora posibilidad.
Nuestro propio estilo formado a través de muchas tendencias y modas nos lleva a explorar, a querer encontrar ese complemento que realmente pasa desapercibido para los demás.
Oculta por el paso del tiempo, la suciedad, las costuras descocidas, se revela para el ojo experimentado en fracción de segundos una prenda que paradójicamente gracias a la moda dejo de ser pero que ahora tiene una nueva posibilidad. Aquí las grandes ventajas de las superficies comerciales no existen, no tenemos a mano las señales creadas por el equipo de visual que invitan al deseo y a la compra. En contra parte nos adentramos en un espacio en el que todo parece igual, lo único que se ve es ropa vieja, hileras de camisas descoloridas, prendas amontonadas de forma histérica que pueden acabar con la paciencia del principiante para hacerlo desistir. Pues la mayoría de las veces la gente visita estos lugares para buscar ropa de marca de segunda o alguna prenda que los ayude a elaborar un disfraz. Dejando a un lado las marcas y la diversión pasajera, debemos admitir que los mercados de segunda son un paso obligado para todos aquellos obsesionados por la moda y el estilo. En Bogotá, La Plaza España y Chapinero son lugares de peregrinaje para encontrase, claro esta, si la fortuna lo permite, por ejemplo, con prendas pertenecientes a los años 70, camisas en poliéster con estampados espectaculares que ponen a prueba y miden la capacidad de los individuos para crear y combinar un look total. Aquí prima realmente toda una educación visual respecto a la moda y el estilo, se hace necesario comprender que la práctica del vestir va más allá de la necesidad primaria de cubrir el cuerpo, pues todas las opciones son válidas: el sastre, los grandes almacenes, las boutiques y por supuesto los mercados de ropa usada que en ciudades como Londres, Nueva York, Berlín albergan tesoros espectaculares. Se pueden encontrar vestidos de noche de casas como Dior, Chanel, Balmain, complementos como el famoso bolso chanel 2.55. Estos son lugares especializados, aquí los precios son altos, super modelos, diseñadores, socialites, son los clientes frecuentes que buscan en el vintage la posibilidad para enaltecer su propio estilo.
Inclusive podemos ver en series de televisión como sex & the city, -para ser exactos- en la película, como la protagonista Carrie Bradshaw (Sara Jessica Parker) opta por un vestido de segunda para su matrimonio. En moda todo es válido, todo es posible, todo es vestible, quizás la próxima vez que visitemos un lugar de ropa usada nos encontremos con algo que no hemos visto nunca y que posiblemente no volvamos a encontrar, lo más seguro será que esa prenda o accesorio nos haga pensar: ¿en dónde se pierde el estilo y aparece el disfraz?.







1 comentarios:

  1. En qué lugares precisos de chapinero puedo encontrar ropa vintage?

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